Sabemos que los celos vienen de la inseguridad (miedo). Y es cierto, pero es que cualquier cosa que te haga sentir mal comparte el mismo origen. Un celoso es alguien que teme perder algo, una pareja, la atención de un tercero o un objeto al que le otorga valor. Pero también es un sabotaje interno, de hecho, actuar con celo suele conseguir lo contrario de lo que pretende.

En ocasiones llegamos a tomar conciencia de nuestra actitud o nos la recuerdan, y es cuando hay que esforzarse por modificar la conducta asociada. Y es que como escribió Confucio, “Cometer un error y no corregirlo es otro error”. Sin una actitud de mejora constante difícilmente nos podremos Amar, y es ahí donde nacen todos los miedos y malestares.

Dicen que las relaciones son como las plantas, que hay que regarlas, abonarlas, y darles cariño a diario, pero se nos olvida que la relación más importante a la que prestar atención es la que tenemos con nosotros mismos. Sabrás que te Amas y respetas cuando te nazca Amar y respetar a los demás, así que continua practicando, porque amarse también es una hábito.

Si en verdad deseas demostrar tu Amor, actúa siempre de forma amable y generosa.

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia

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