Vamos a dejar las cosas claras ¿me quieres o me amas? Porque más allá del tipo de relación que tengamos, el “te quiero” es condicional y casi siempre egoísta. Y me gustaría escucharlo de tus labios, de los tuyos como pareja, como amigo o como compañeros de trabajo. Y me gustaría que me dijeras la verdad, incluso si me ofende, que eso es cosa mía. Y sé que piensas que la verdad puede ser complicada, y que tienes miedo de hacerme daño. Sin embargo lo prefiero, así sabré a qué atenerme y con quién puedo contar. “La verdad ofende” nos dijeron, pero con ella, no existen los malos entendidos.

Quiero que sepas que soy muy consciente del riesgo que corro, que sé las cosas que me puedes llegar a decir, por ejemplo frases como:

Yo te quiero por muchas cosas, pero no por todas… Te quiero por cómo piensas, hablas y actúas; por los favores que me haces, porque siento seguridad a tu lado, porque en este momento me encuentro estable en la relación, y porque a menudo, siento una soledad que necesita de compañía. Te quiero porque no confío en mi y sin ti no podría hacerlo, porque le caes bien a mis padres, a mi familia, o a mis otros amigos. Te quiero por las cosas que haces por mi, porque me escuchas, porque contigo puedo quejarme y ser como soy. 

Y en definitiva te quiero porque, en este momento de mi vida, me convienes. ¿Mañana? No lo sé, quizá me canse, piense que no haces lo suficiente por mi y ya no me “moles”. Imagina como me sentiría si dejaras de prestarme la atención que necesito, la que me merezco. No sé, tal vez en algún momento necesite cambiar a otra cosa, al fin y al cabo todo el mundo tiene preferencias, sólo que quizá, hasta ahora no las haya encontrado. Es que si dejas de hacerme caso, y de actuar como al principio, no podría seguir contigo ¡entiéndeme!. Pero eso sí, de momento te quiero, y lo sé porque aún me siento bien a tu lado…”

Puede sonar duro, aunque también me arriesgo a escuchar cosas fantásticas como:

Lo único que quiero de ti, es poder decir “Te amo!, y sentirme de maravilla haciéndolo, mejor aún de cómo me sentía antes de que llegaras a mi vida. Te amo para desearte toda la felicidad del mundo y ayudarte a crecer, a ser mejor persona cada día y a estar “presente”, disfrutándolo. Porque tú eres yo, y tu felicidad hace más grande la mía. Porque cada día contigo me da la oportunidad de compartir mi Amor, y siempre que lo hago, lo multiplico. 

Y sí, te amo, y siempre lo haré, por más tiempo o distancia que haya entre nosotros. Al fin y al cabo, eso significa amar incondicionalmente, con gratitud, respeto y un continuo bienestar. Gracias por la oportunidad que me brindas.

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

CAPTCHA


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba