¿Te atrae el crecimiento personal pero tu entorno no te apoya? ¿Tus amigos, pareja o familia evitan hablar de cualquier asunto relacionado con emociones? ¿A menudo te gustaría conversar con alguien sobre temas que, para ti, son importantes y trascendentes? Si respondes afirmativamente a una o a todas estas preguntas, es posible que ya hayas iniciado o, estés a punto de hacerlo, un proceso de cambio personal o camino interior. Además, ya te habrás dado cuenta que empiezas a sentir una profunda soledad eventual…

Tanto si ya llevas algunos años, como si acabas de iniciarte en este apasionante viaje hacia tu bienestar, es “normal” que sobre todo al principio, sientas que la gente de tu entorno cercano no te entiende. Y con respecto a esta impresión, te invito a darte cuenta de que, la inmensa mayoría de las personas, tienen miedo a “lo diferente”, a todo lo que tenga que ver con modificar sus hábitos y costumbres, y especialmente, a todo lo que les saque de su zona de confort, aunque eso implique un claro, directo y evidente beneficio para ellos.

Desde Emoconciencia pensamos que es importante iniciar una “Actitud de Mejora Constante”, la práctica diaria de nuevos hábitos que nos permitan obtener beneficios observables por las personas de nuestro entorno. De lo contrario, va a ser muy difícil que alguien vaya a interesarse por el crecimiento personal, sobre todo si lo que percibe en las personas que ya están en él, es malestar y victimismo al no sentirse comprendidos. Se supone que iniciamos este camino para mejorarnos a nosotros mismos y a otros, no para parecer raros, distintos o alejarnos de quién no esté de acuerdo con nosotros…

Hay que recodar que todos somos “presos” de nuestras historias personales, emociones no resueltas y creencias limitantes. Así pues, una “Actitud de Mejora Constante” o camino interior, tiene como objetivo principal el “re-conocimiento” de estas limitaciones y formas de pensar incoherentes. Así pues, llegar a Ser la mejor versión de uno mismo, precisa de humildad, paciencia y compasión, y de esta última, especialmente hacia los demás, que son los que más necesitan de un faro que ilumine sus noches oscuras.

El crecimiento personal está más allá de las personas de nuestro entorno, muy alejado de las circunstancias que se dan a cada momento, y es casi opuesto a la tendencia general. Por todo ello, puede atraer situaciones potencialmente “incómodas”, especialmente si vamos por ahí predicando sin dar ejemplo. Y mi pregunta es ¿estás dispuesto/a a pagar el precio? Es muy posible que las personas de tu entorno no lo entiendan, y entonces qué, ¿vas a seguir adelante con paciencia y compasión o los dejarás atrás? Estos y otros, son los efectos colaterales de la libertad personal, y la principal causa de que las personas abandonen este fantástico tren de largo recorrido al que denomino “Cultivando Amor”.

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia


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