Vamos a dar por hecho que ya te estás cuidando, que ya tienes la cantidad de energía “de calidad” necesaria para lograr cualquier cosa que te propongas. Ahora hay que darle uso, redirigirla adecuadamente hacia las metas u objetivos que te hayas propuesto a corto, medio o largo plazo. Es importante saber que una gran cantidad de energía mal gestionada puede provocar conflictos. Les ocurre a menudo a los niños pequeños, les decimos que son muy nerviosos, y sin embargo lo único que les pasa es que no saben redirigir o canalizar la gran cantidad de energía que sus pequeños cuerpos producen.

Si aún no has soñado o no tienes objetivos específicos, seguro que al menos tienes una idea aproximada, de hecho todos hemos comentado alguna vez con amigos o familiares eso de “Si yo tuviera tiempo, o dinero, me encantaría hacer esto o lo otro…”, y eso ya es algo… Y si ya tienes una meta u objetivo más específico, mejor que mejor, lo importante es tener al menos una dirección hacia la que moverte…

Ahora tienes que trocear tu sueño u objetivo en varias metas, dividirlo en partes más pequeñas para poder planificarlo a tu ritmo, sin prisa pero sin pausa, ya sabes… “Divide y vencerás”. Cuando tengas varias metas, asígnales tiempos a cada una de ellas, es decir, ponles una fecha límite para completarlas, esto te ayudará a motivarte conforme las vayas finalizando. Terminar las cosas que nos proponemos, por pequeñas que estas sean, nos hace sentir muy bien y nos motiva a seguir adelante. Esto sucede porque completar tareas externas, otorga percepciones similares internas, es decir, nos hace sentir más plenos; y te sorprendería saber cuantas veces nos llegamos a sentir vacíos en nuestra vida.

Ya sabes que se precisa de una firme determinación para iniciar cualquier proyecto en el que te embarques, y también de motivación para darle continuidad. Recuerda que sin una buena motivación interna o externa, puede costarte bastante dar los pasos hacia la imprescindible acción, si es que quieres obtener resultados claro. Ahora, te voy a informar sobre algo de lo que quizás no eras consciente… Cuando tomas la determinación de conseguir algo de verdad, tu motivación última siempre está relacionada con la consecución de más paz y Amor para ti y para otros. Piénsalo, la razón última de todo lo que haces es interna, así pues, si deseas obtener motivación infinita, búscala en ti.

Ya tienes todos los ingredientes para un desenlace feliz, independientemente de tu sueño u objetivo. Siguiendo algunas, o todas estas recomendaciones, es casi imposible que no consigas resultados… En cualquier caso ya sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, y además, lo más importante no es llegar a la meta, si no disfrutar del camino. Recuerda la gran frase de Buda…

No hay un camino a la felicidad, la felicidad es el camino” Buda

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia

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