Ya sabes que en tu cabeza se producen muchas ideas a lo largo del día, la mayoría de ellas con ninguna trascendencia, algunas otras interesantes y unas pocas realmente geniales. Sin embargo, si no das los pasos necesarios para ponerlas en marcha, se quedan sólo en eso, en simples pensamientos que se pierden en el tiempo y la memoria. Con las decisiones pasa lo mismo, decidir algo sin una inmediata planificación y asignación de tiempos, convierten todo un potencial de determinación en mínimas opciones de éxito.

Decía la semana pasada que necesitamos una gran cantidad de energía para iniciar el camino a nuestro sueño, y que para empezar un cambio de actitud era fundamental. Pues bien, para eso necesitas energía de calidad. Y si ya estás en ello fantástico, de lo contrario te recuerdo que una intensa actividad física adaptada a ti, te va ayudar muchísimo. Un cambio de alimentación va a transformarte de dentro hacia fuera, primero lo vas a notar en cómo te sientes y, más tarde, en cómo te ves. El descanso, a veces tan olvidado, va a hacer que aproveches más tu tiempo de trabajo, rindiendo mucho más de lo habitual.

Por último, cualquier técnica de relajación, enfoque mental o meditación, te vendrá de maravilla para redondear los cuatro pilares que te van a proporcionar toda la energía de calidad que precisas. Te darás cuenta a través de los demás que comienzas a conseguirlo, te verán cambios, te prestaran más atención y tus opiniones tendrán una mayor relevancia para ellos. Y todo gracias a que te habrás esforzado y conseguido algo que te habías propuesto, un hecho que pocas personas logran a pesar de lo sencillo que es. Ya sabes, sólo hay que decidirlo de verdad y planificarlo en serio.

Una vez que tienes la energía y la actitud, la cual aparece como consecuencia de la primera, puedes proponerte nuevos objetivos que te acerquen un poco más a tu sueño, aunque aún no seas consciente del mismo. Sólo ten en mente que te va llenar de satisfacción y orgullo personal el lograrlo. También es importante recordar que el secreto es disfrutar del camino, de lo contrario te costaría mucho más llegar a tu destino. Además, como los sueños siempre incluyen ayudar a otras personas además de a ti, tienes asegurada que la recompensa va a ser doble.

Siéntate a solas y traza el destino hacia tu sueño, dejando volar tu imaginación sin ningún límite. Cuando lo hayas hecho, reúne a dos o tres personas de tu confianza para que te den su visión, escúchalos, ya que pueden ayudarte mucho, pero ten en todo momento claro tu objetivo. Si las críticas te quitan energía desestímalas, si te la aportan intégralas. Cuéntale tu sueño a todas las personas que estén dispuestas a escucharlo, hablar con otros de tus objetivos puede marcar la diferencia. En ocasiones, puedes encontrar a alguien que comparta tu sueño, o quizá, unirte al proyecto de otra persona con tus mismos valores. La semana que viene continuaremos, mientras tanto… ¡Continúa dando lo mejor de ti una semana más!    : )

Si quieres ir rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado” Proverbio Africano

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia

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