Más allá de los intereses comerciales generados alrededor del día de San Valentín, creo que cualquier excusa que nos recuerde que amamos y que somos amados, es una excelente forma de tomar conciencia de ello. Ahora bien, cuando hablamos de “estar enamorados” ya estamos tratando con algo diferente, podríamos definirlo como un estado temporal o pasajero en el que la bioquímica del cerebro se ve alterada, afectando a la percepción que tenemos de la “realidad”. Es decir, no es Amor exclusivamente, si no un estado exaltado de alegría y felicidad en el que nos mantenemos centrados en algo o alguien de forma altamente positiva, lo cual, por cierto, es una locura absolutamente maravillosa.

En la parte menos buena, que la tiene, podríamos destacar que de manera inconsciente, generalizamos de manera muy optimista, pero a menudo irreal, los atributos de la persona de la cual nos enamoramos. En este estado, también tendemos a generar expectativas excesivamente positivas que luego solemos proyectar hacia el otro y, si estas no son correspondidas, pueden llegar a generar conflictos en quién las proyecta sin que la otra persona pueda entender qué es lo que pasa ni por qué, lo cual suele ser bastante frustrante.

En mi sentir percibo que todos los días me enamoro, en ocasiones varias veces al día, cuando medito, cuando ayudo a personas en el gabinete, cuando voy por la calle y le regalo una sonrisa a personas que no conozco y estas se extrañan pero me la devuelven… También me enamoro cuando pienso que, en el fondo, todo el mundo es bueno, aunque muchos no estén de acuerdo conmigo. Si prestáramos atención a las infinitas posibilidades que existen de vivir experiencias que nos hagan felices… Solo hay que atreverse a actuar, salir ahí fuera y ser amable con los demás, dar las gracias a menudo por todo lo que tenemos y estar atentos para apreciar los pequeños detalles. ¡Sonreír es tan fácil…!

“Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.” Mario Benedetti

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

CAPTCHA


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba