“Estoy muy cansado”, es una frase que escucho y he llegado a pronunciar con frecuencia, y es probable que tú también. Como era un síntoma habitual en mi y lo sufría a menudo, hace tiempo que decidí investigarlo, y ahora, te voy a compartir mis conclusiones. ¿Qué es el cansancio? Lo más lógico es pensar en falta de energía, pero si has dormido bien, te alimentas adecuadamente, y realizas ejercicio de forma regular, tal y como aprendemos en nuestra divertida formación “Emoconciencia Wellness”, lo normal es que tengas energía suficiente para enfrentar todo tu día con garantías.

Si aún no los estás haciendo, estos denominados ando creemos no poder más, aún nos queda un 70% de reservas, sólo que nuestra mente le dice al cuerpo que nos haga sentir lo contrario.

Esta interesante información me hizo replantearme muchas cosas, y comencé a tomar conciencia de mis pensamientos y de mi cuerpo, en cada momento en el que me sentía cansado. Entonces me di cuenta de dos cosas, la primera es que justo antes del cansancio siempre había pensado en algo que me hacía sentir mal, algo a lo que me resistía y que por tanto me creaba tensión. Y la segunda, es que dicha tensión se representaba en mi cuerpo como un peso que disminuía al relajarme o liberarme de la emoción asociada.

Además, como tengo la suerte de dirigir un Centro de Coaching e Inteligencia Emocional, he tenido la oportunidad de comprobar este extremo en muchas ocasiones, y con un amplio y variado grupo de personas. Mi conclusión fue y sigue siendo que el cansancio es inducido fundamentalmente por la esfera psicológica y emocional, y que si logras relajarte adecuadamente o liberas la emoción y sentimientos asociados al cansancio, este desaparece, y con él esa desagradable sensación de peso. Además, funciona siempre…

En resumen, cuando pensamos en algo desagradable conscientemente o no, activamos un somático (que significa relativo al cuerpo), el cual nos genera una tensión física. Esta tensión a su vez, puede percibirse como pesadez, la cual podemos llegar a interpretar como cansancio (también asociado a la creencia de que no podemos más, por ejemplo cuando nos ejercitamos). Ahora podemos entender la razón por la que algunas personas siempre están cansadas, y es que probablemente no sean conscientes de sus malos hábitos mentales. Por suerte, la solución es simple, aprender a relajarse a diario, o gestionar las emociones de forma adecuada, y en ambos casos podemos ayudarte. ¿Te acompañamos?

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia


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