Algunas buenas preguntas para hacerse de vez en cuando…

Quizá nunca te lo hayas planteado antes, pero ¿qué pasaría si, de repente, comenzaras a tratarte como si fueras la persona más importante de tu vida? ¿Cómo te sentirías si te hablaras con el mismo cariño y paciencia que una madre lo hace con su hijo? ¿Qué crees que ocurriría si te regalaras la mejor versión de ti, a cada momento? ¿Tan difícil crees que es hacerlo? Pues como todo en la vida, tan sólo es una cuestión de práctica, y por supuesto, de querer, eso sí, hay que quererlo de verdad…

¿Cuando fue la última vez que pusiste todo tu empeño en obtener algo? Algo que, sí o sí, querías conseguir, y que además, eras consciente de que lograrlo, precisaría de una fuerte inversión de tiempo y energía, o quizá también de dinero. Y lo hiciste, vaya si lo hiciste, porque lo querías a toda costa. Porque cuando alguien quiere algo de verdad, lo consigue, y por ahí sí que hemos pasado todos…

Son muchos los que dicen querer ser felices, pero muy pocos dicen la verdad. Y no es que se mientan conscientemente, sino que se auto-sabotean manipulando la realidad a través de sus propias excusas. Las excusas son las justificaciones que argumentan y apoyan todo engaño interno o externo. Es la mejor forma que conocemos de decir “sí, pero no”, de salvar una situación que nos resulte embarazosa, o de evitar sentirnos juzgados por terceros. Sin embargo, las excusas no siempre son honestas, y si no somos honestos con nosotros mismos, ¿cómo podríamos sentirnos felices?

Puede que en la actualidad tengas algún síntoma o enfermedad; que tu energía esté muy baja, o que no sientas la motivación suficiente para modificar, sin ayuda, la forma de relacionarte contigo. Y para eso estamos los facilitadores de la técnica Emoconciencia, y otros muchos profesionales; para ayudarte a coger impulso, para acompañarte hasta el lugar en el que puedas volar sin ningún tipo de apoyo externo.

¿Qué crees necesitar para cambiar la forma en la que te hablas? ¿Qué recursos precisas para empezar a cuidarte a ti y a tu cuerpo? ¿Qué te impide empezar ahora? Tratarte bien o mal no sólo es una cuestión de tiempo, nuestra principal excusa para evitar estar más felices. Siempre nos estamos hablando, siempre estamos eligiendo en un sentido o en otro, seamos conscientes de ello o no. Las buenas preguntas suelen conectarnos con buenas intenciones, sensaciones y respuestas útiles. Sólo se trata de hacérselas de vez en cuando…

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia


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