Tengo la certeza de que casi nada es casual, que ocurre según un plan tan perfecto como tú. También que todos tenemos un propósito, una función que cumplir, sólo hay que descubrir cual… Las personas que aún no lo han hecho en lugar de vivir, sobreviven; las que lo han conseguido, pero piensan que no pueden continuar, se ponen tristes y se mueren. La buena noticia es que al igual que las máquinas, que también tienen su función, a las personas se les puede arreglar, y estoy seguro de que ése, es mi propósito en la vida.

Desconozco cuál es el tuyo, pero creo que puedes y que sería maravilloso averiguarlo, si no, estarás como roto por dentro, triste, inquieto, y probablemente no sabrás la razón…

En las máquinas nunca sobran piezas, tienen el número exacto que necesitan, de modo que, si imaginas al mundo como una gran máquina y a nosotros como sus piezas, mientras que nos sustituyen no podemos sobrar. Sin ti, este mundo no sería lo mismo, así que, gracias por existir.

Texto inspirado en el guión de la película de Martin Scorsese “La invención de Hugo” (2011)

Texto original de Miguel Ángel Pérez Ibarra para Emoconciencia

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