La familia es el mejor sustento posible para cualquier sociedad que se precie. Como seres sociales le damos gran importancia a la misma, sin embargo, habitualmente la percibimos más como una fuente de conflictos que como un apoyo constante e incondicional. Nuestra prioridad es conseguir que tengas una familia unida y armónica.

Los mimbres de una familia clásica son los miembros que la componen, padres e hijos, cada uno con sus particularidades y necesidades personales. Somos conscientes que no es fácil gestionar las situaciones de tensión que, en ocasiones, se producen; pero también sabemos que nosotros las complicamos por situaciones vividas en el pasado.

El ser humano tiene la tendencia de guardar y acumular las emociones que no se expresaron en su momento. Cuando vivimos una experiencia, nuestro cerebro busca referencias sobre hechos similares e, inevitablemente, los asocia. Como resultado, acabamos viviendo situaciones cotidianas, con un malestar fuera de lugar y tiempo.

“Emoconciencia Familias” obtiene excelentes resultados trabajando con los padres e hijos mayores de 12 años en un corto periodo de tiempo. El hecho de “limpiar” a los progenitores de sus antiguos conflictos personales, permite observar mejoras inmediatas en los hijos, sobre todo en los más pequeños, y en el ambiente familiar.