Numerosos estudios realizados en empresas de todo el mundo han demostrado que tener contentos a los empleados hace que rindan más trabajando menos horas. La optimización del personal en organizaciones se ha vuelto un tema recurrente en conferencias y congresos por todo el mundo. Y no hablamos de aumentar sueldos…

Curiosamente, el dinero es una de las últimas prioridades de los empleados, aunque se hable mucho del mismo. Hoy día, las empresas punteras saben que un sueldo alto en un trabajo en el que el empleado se encuentre a disgusto, no se sienta reconocido, o existan situaciones injustas sin explicaciones de la directiva, produce estrés en exceso.

El estrés es el principal causante de enfermedades y bajas laborales en todo el mundo. Un empleado poco motivado y, a menudo enfermo, rinde alrededor del 50% de sus posibilidades, y si hablamos de personal que está cara al público (el estado de ánimo se percibe), los rendimientos de una empresa pueden caer en picado en poco tiempo.

Cuestionar, investigar, analizar y gestionar soluciones sencillas, y mucho más económicas que subir los sueldos de toda una plantilla, es la función de “Emoconciencia Empresas”. Es importante recordar que la auto-motivación o motivación intrínseca es la única que se mantiene a largo plazo y de forma constante.